Venenosas
Comestibles
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Hábitat:
Las condiciones climáticas de los migueles son las propias de las áreas
de transición entre el dominio atlántico y el mediterráneo. Aguantan,
por lo tanto, la aridez estival y se desarrollan a finales de verano y en
otoño, si bien el pinicola crece también en primavera. Necesitan humedad
elevada, por encima de los 600 mm anuales; las mayores producciones se
alcanzan con entre 650 y 850 mm, a una altitud de entre 1.200 y 1.500 m.
El pinicola es menos exigente.
Observaciones:
El género Boletus incluye diversas especies que se desarrollan en los
montes de frondosas y coníferas de esta región, sobre todo en los
bosques claros o en los montes abiertos. Se puede decir que exigen mucha
humedad -más de 600 mm de precipitación anual-, terrenos silíceos y
sol. Los boletos o migueles son hongos de fuerte consistencia, con un
sombrero muy desarrollado y carnoso y un pie grueso y relativamente corto.
Tienen un aspecto típico de corcho de botella de champán. El Boletus
edulis y el Boletus pinicola, dos de las especies más explotadas en
Castilla y León, tienen un sombrero carnoso, denso y grande, de hasta 30
cm de diámetro, hemisférico cuando es pequeño y plano-convexo cuando se
abre. El color de la superficie es pardo, claro en el borde, si bien el
pinícola se caracteriza por tintes más rojizos. Los poros y tubos, de
color claro, amarillean con el paso del tiempo, hasta dar un color oliváceo,
verdoso, como de moho. Carne blanca, tirando a marrón debajo de la cutícula.
El pie, entre blanco y pardo, es carnoso, denso, de hasta 20 cm de alto,
por unos 5 cm de ancho en la especie edulis, llegando a 12 cm en la
pinicola. Las otras especies aereus, aestivalis, regius se parecen mucho.
El primero de ellos, de color más claro y algo viscoso con respecto al
edulis, crece sobre suelos silíceos, en los que da unas producciones
destacables, como veremos.
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