Las setas de la zona

Pie azul

Principal 

Venenosas

Clitocibe blanco
Oronja verde
Lepiota mortal
Seta engañosa

Comestibles

Barbuda
Bola de nieve
Boleto anillado
Boleto de pino
Cabeza de fraile
Calabaza
Champiñón amisado
Champiñón silvestre
Níscalo 
Oronja
Parasol
Pie azul
Senderuela
Seta de cardo
Seta de san Jorge

Hábitat:

Las lepistas o setas de pie azul y de pie violeta son dos especies muy próximas, caracterizadas por tener un color azul-violáceo, a veces tirando a rosa, en el pie o un color violeta  color que les da el nombre.
Son dos especies carnosas, con sombrero de 2 a 15 cm de diámetro, convexo al principio, pasando a deprimido o plano al final. La de pie azul tiene una cutícula azulviolácea, aunque el centro es más oscuro, tirando al color típico pardo de las setas, mientras que la de pie violeta se caracteriza por una cutícula de color crema. Asimismo, las láminas son de color azul-violáceo en la primera, mientras que en la segunda mantienen el color crema o crudo. En suma, estas dos setas se parecen en las formas y se diferencian en el color del pie: azul-violáceo en la primera, muy similar al de sus láminas, y violeta en la segunda. También las dimensiones del pie difieren algo, pues la de pie azul alcanza unos 5 a 10 cm de alto por 1 a de grosor, mientras la de pie violeta es un poco más corta, con un pie de entre 5 y 7 cm. La carne de la seta de pie azul es blanca violácea con un fuerte olor a frutas, mientras que la de pie violeta es compacta, blanquecina con un sabor dulzaino. Ambas son buenas comestibles, aunque no llegan a la excelencia de la oronja o de otras aquí analizadas.


Observaciones:


Las lepistas o setas de pie azul y violeta son comunes en toda España, desde la primavera al otoño e invierno en toda clase de bosques, parques y jardines, especialmente en terrenos con abundancia de hojarasca, en prados, en bordes de encinares, carrascales, en pinares y choperas. En prados y claros de bosque suelen formar "corros de brujas" entre finales de otoño e invierno avanzado, pues estas especies toleran los fríos e incluso las heladas. Aparecen prácticamente en todos los medios naturales de la región, aunque con más densidad en las áreas húmedas de llanuras altas, pie de montes y bosques de montaña.

Álvaro Rubín García