Las setas de la zona

Seta de cardo

Principal 

Venenosas

Clitocibe blanco
Oronja verde
Lepiota mortal
Seta engañosa

Comestibles

Barbuda
Bola de nieve
Boleto anillado
Boleto de pino
Cabeza de fraile
Calabaza
Champiñón amisado
Champiñón silvestre
Níscalo 
Oronja
Parasol
Pie azul
Senderuela
Seta de cardo
Seta de san Jorge

Hábitat:

Las setas de cardo, chopo y paja se desarrollan bien bajo el clima mediterráneo: no necesitan grandes cantidades de lluvia, pero son muy sensibles a su abundancia. Crecen con las lluvias de otoño y primavera. Cuando las lluvias otoñales de septiembre-octubre sobrevienen con cierta generosidad, la cosecha de setas es muy segura. Cantidades de lluvia superiores a los 50 mm pueden ser suficientes para su desarrollo, sobre todo si se concentran en un lapso de tiempo corto -un par de días- que permita su penetración en las capas profundas del suelo. Las lluvias de noviembre-diciembre no son a veces suficientes, por cuanto a menudo se acompañan de frío excesivo y de heladas que dificultan o impiden la proliferación de las setas, pues las heladas tempranas de otoño o las tardías de primavera perjudican gravemente a estas especies. Lluvias de 200 mm en primavera u otoño, sobre todo cuando penetran bien en el suelo, son muy propicias a la multiplicación de los Pleuroti. La seta de cardo crece sobre todo en terrenos calizos, sobre eriales, baldíos, espacios perdidos, que llevan unos años sin cultivar, sobre crestas y cuestas, sobre parameras calcáreas, aprovechando siempre la materia orgánica acumulada y, especialmente, la del tronco del cardo corredor, al que frecuentemente aparecen asociadas, alimentándose de su materia en descomposición o de sus raíces. Por ello, es muy conveniente no arrancarla, sino cortarla, para evitar el descuaje del micelio y echar a perder la posibilidad de que se multiplique. Frente a la seta de cardo, el Pleurotus ostreatus aprovecha la materia orgánica de los troncos, tocones y fustes de árboles vivos o en descomposición; generalmente se desarrolla sobre chopos o Álamos y sobre las pacas de paja.

Observaciones:

Es la seta más extendida por las llanuras de Castilla y León y la más conocida y consumida, especialmente en el otoño. La seta de cardo o Pleurotus eryngii recibe esta denominación por crecer sobre el tronco de los cardos corredores (Eryngium campestre). Sin embargo, la especie ostreatus, o seta de chopo, es más conocida y consumida, pero en su variedad de cultivo, por cuanto la mayor parte de las setas vendidas en bandejas de plástico de medio kilo corresponden a Pleurotus ostreatus, cultivado sobre packs de paja. También la especie cornucopiae o "cuerno de la abundancia" es una especie que crece sobre troncos y tocones de frondosas en primavera y otoño. Es más clara que la ostreatus. La Pleurotus eryngii tiene un sombrero de 4 a 10 cm de diámetro, convexo, aplanado después, y deprimido en el centro, con el borde enrollado y un color crema característico, que varía desde el blanco al ocre pálido y marrón oscuro. Pie excéntrico con relación al sombrero, generalmente blanco o blanquecino, sin anillo, de unos 4 a 8 cm de alto, denso y compacto. Láminas blancas, separadas y decurrentes, que van cerrándose en la parte superior del tronco. Carne blanca, compacta. El Pleurotus ostreatus, la especie cultivada, es de color más oscuro. incluso pizarreño, aunque, según la exposición a la luz, puede ser más clara, cuando tiene poca luz, o más oscura, cuanto tiene más luz. El sombrero mide entre 5 y 15 cm dispuesto en forma de ostra, circunstancia que le presta el nombre. Láminas muy decurrentes, delgadas y prietas. Pie lateral corto y asimétrico. Suele aparecer formando racimos que se estratifican y pueden llegar a alcanzar varios kilos de peso. Es una seta que aparece también en las pilas de pacas que quedan expuestas, a la intemperie durante varios meses, en cuya situación adquieren unas cualidades organolépticas excelentes.

Álvaro Rubín García