RUEDA DEL ALMIRANTE (Ayuntamiento de GRADEFES, provincia de LEON)


AÑO 1995: CONMEMORACION DEL VIIIº CENTENARIO DE LA REPOBLACION DE RUEDA DEL ALMIRANTE POR EL REY DE LEON DON ALFONSO IX EN EL AÑO 1195:


Aprovechando esta conmemoración del VIIIº centenario, se invita a todo el mundo a visitar este pueblo, antigua villa de Rueda, donde podrán admirar la arquitectura románico-gótica de la iglesia de Santa María, con sus enigmáticos capiteles y figuras y grabados en piedra, y unos pocos restos del antiguo recinto fortificado. Desde Rueda mismo gozarán de una impresionante vista de la feracísima ribera del río Esla (antiguo Astura) y de los pueblos situados en ella, con sus arboledas, prados y huertas. En los contornos del pueblo podrá el visitante ojear la magnífica fuente de piedra de arco romano, subir a la Atalaya y a Cueto Redondo, atravesar el robledal de la Mata y bajar por el valle Carbajal (donde se encuentra la famosa Fuente de las Doncellas) y, asimismo, llegar a la cueva de la Caseeta (catalogada como neolítica) y pasear por el arbolado Soto, orillas del Esla y del Charcón. En todos estos lugares hallará, entre límpidos aires, la paz que prodiga la Naturaleza, y con facilidad percibirá el espíritu la remembranza de tiempos pretéritos, más gloriosos que los actuales.

El rey Alfonso Fernandi,
que siempre fue vencedor,
en esta villa de Rueda
hizo la repoblación,
un alcázar en el castro,
dos iglesias y un alfoz.

Demás, otorgó a la villa,
para siempre, por blasón
los armiños de los Froila
y cruces alrededor.
¡Viva la villa de Rueda!
¡Viva el Reino de León!

 

RUEDA DEL ALMIRANTE, habitada ya durante la Edad Paleolítica, se asienta sobre un castro de impresionante altura, donde se batieron astures y romanos allá por el año 25 antes de Cristo. Algunos autores dignos de crédito conjeturaron que don Pelayo había llegado a Rueda en alguna de sus incursiones. Castro Rueda o Roda fue repoblada por Alfonso IX de León, llegando a haber en ella tres iglesias y un recinto amurallado con guarnición permanente. En el Tratado de Valladolid (27 de junio de 1209) Alfonso IX de León cedió a doña Berenguela el señorío de Rueda, y así esta villa se convirtió en garantía de paz con Castilla. En 1355 las huestes del rey Pedro I pusieron sitio a Rueda, sin conseguir tomarla, cuando todavía era "una muy buena villa que es en tierra de León", según el cronista Pero López de Ayala. Desde el siglo XV al XVIII ostentaron el señorío de Rueda los Almirantes de Castilla, y luego pasó al ducado de Alba. En los citados siglos pertenecieron a la villa y Tierra de Rueda los siguientes pueblos:
Rueda, Villalquite, La Aldea del Puente, Sahelices del Payuelo, Villamondrín, Quintanas de Rueda, Valdepolo, Villaverde la Chiquita, Quintana del Monte, Villahibiera, Herreros, Llamas, Sahechores, San Cipriano, Cubillas, Vega Monasterio, Quintanilla, Palacios, Santibáñez, Carbajal, Villacidayo, Villanófar, Gradefes, Nava de los Caballeros, Valdehalcón, Garfín, San Bartolomé, Valporquero, Cerezales, Cañizal, Valduvieco, Mellanzos, Santa Olaja de Eslonza, Villarmún, Vallejo, San Miguel de Escalada, Valdabasta, Cañones, Casasola, Cifuentes y Valdealiso.

En la Comarca de Rueda florecieron antaño tres monasterios ilustres: San Miguel de Escalada (el más genuinamente mozárabe), San Pedro de Eslonza (cuyas ruinas permanecen junto a Santa Olaja de Eslonza, aunque la fachada de su iglesia es ahora la de la iglesia de Renueva de León), y Santa María la Real en la localidad de Gradefes.

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Texto y grabados: Eduardo Urdiales Laredo.


ABA©24/1/98