El
día 6 de Abril, los grupos de Higiene Dental, el ciclo Medio de Cuidados
Auxiliares de Enfermería, Prótesis Dental y el Ciclo Superior de Higiene
Bucodental, nos fuimos a Madrid con el propósito de visitar la Expodental 2000,
situada en el Recinto Ferial Juan Carlos I.
El viaje comenzó temprano, mucho antes de que las clases comenzaran
aquella mañana.
Al principio fue un trayecto bastante tranquilo, cada uno iba en su
asiento hablando con el compañero que tenía al lado, oyendo el walkman o,
simplemente, disfrutando de la “maravillosa” película que nos pusieron.
Todo iba bien hasta que los autobuses se detuvieron a un lado de la carretera,
porque la “poli” así se lo había mandado.
Después de estar parados durante media hora, pusimos otra vez marcha
hacia nuestro destino, con una multa debajo del brazo porque uno de los
autobuses tenía la luna resquebrajada.
Una vez en el parque ferial, nos dieron nuestros pases personalizados y
entramos a contemplar el maravilloso mundo de la higiene bucal.
Allí, cada uno, fue a su aire, visitando los puestos que más le
interesaban, o simplemente, yendo a aquellos en que les podrían dar algún
cepillo de dientes o cualquier otra cosa.
Cuando acabó la visita, la cual duró toda la mañana, regresamos a
los autobuses cargados con miles de bolsas.
Mientras duró el trayecto entre el recinto ferial y el centro de la
ciudad, todo el mundo comentaba lo que había visto en la Expo. Unos decían que
habían visto unas turbinas muy modernas y otros que habían podido contemplar
sillones de millones de colores: Rojos, amarillos, verdes, morados...
Una vez dentro de la ciudad, cada uno fue a visitar aquellas cosas o
sitios que más le interesaban, aunque los lugares más visitados por casi todo
el mundo fueron: el Corte Inglés, para ver la ropita que se iba a llevar la próxima
temporada; el Madrid Rock, para los que querían ver CDs nuevos; el Dunkies
Donuts y el Hard Rock.
Por la ciudad, cada uno se desplazó como pudo: Unos en Metro, otros en
autobús, y los más sencillos y sin ganas de complicarse, se fueron andando, y
todos teníamos en común que íbamos con el móvil y el teléfono de los
profesores apuntado en la mano, por si acaso nos extraviábamos.
En lo que fue la visita a Madrid centro, no hubo ningún percance y a
la hora que nos dijeron estábamos todos puntuales bajo las Torres de Kio junto
a la Plaza de Castilla, dispuestos a regresar a nuestro lugar de origen.
El viaje de regreso fue mucho más calmado, incluso la película fue
mejor. Lo único malo del viaje de retorno, y lo que menos gustó a la gente,
fue que tuvimos que hacer una paradita en el camino, en el mismo bar en el que
se para todas las veces que se viaja a Madrid.
Una vez que nos dejaron a la puerta del Colegio, a eso de las 11, unos
se fueron hacia las Llanas para continuar con la fiesta, y el resto se fue a su
casa a dormir, porque al día siguiente había clase y teníamos que madrugar.
1º FP2. Higiene Dental.