El día 30 de noviembre, los alumnos de 2º de bachillerato de Ciencias y los
del Tecnológico nos trasladamos a Madrid
con un triple objetivo: conocer la
muestra organizada por el Ministerio de Educación sobre la nueva Formación
Profesional, visitar la exposición sobre Atapuerca en el Museo de Ciencias y
ver una película en el Imax.
La primera etapa fue, por supuesto, el viaje en autobús. Nada que destacar
salvo el hecho de que el "mono" de nicotina hizo sus estragos entre
los más adictos. Pero hubo que resignarse a prescindir del humo durante unas
horas, hasta que llegamos al recinto ferial Juan Carlos I. Un montón de carpas
vacías o preparadas para otros acontecimientos nos guiaron hasta la nuestra.
En
un espacio de dimensiones monumentales se mostraban talleres, aparatos e
instrumentos sobre los Ciclos Formativos de grado medio y grado superior que
oferta el Ministerio. Había también demostraciones: gente haciendo
sofisticados maquillajes, cerámica, experimentos, filmaciones, deportes, etc...
Nos agrupábamos en torno a los más llamativos o bien porque habíamos oído
hablar de ellos o porque a su cargo estaban personas guapas, amables e
instruidas.
A la 1 del mediodía nos dirigimos al gigantesco aparcamiento donde se localizaba nuestro autobús. Nos llevó al centro de la ciudad, cerca del Museo de Ciencias, donde nos dejaron tiempo libre para comer y descansar un rato.
A las 4, con el bocadillo en el "esófago", nos acercamos al museo para conocer mejor a nuestros antecesores. Un detalle estupendo y es que, al ser de Burgos, nos dejaron entrar gratis. Bueno, supongo que es una manera de compensar el hecho de que la exposición no esté en el lugar que la corresponde. Un pequeño incidente nos sucede y es que al acercarnos a un grupo para atender a las explicaciones de un guía, una individua nos mira con mala cara y nos "denuncia" a uno de los vigilantes del museo. Nuestra Jefa de Estudios y profesora titular de historia nos defiende y ella misma hace, estupendamente, las funciones de guía explicativa.
Tras la visita al museo el autobús nos llevó al Imax. A las 7 y cuarto
aproximadamente comenzó la proyección de la película titulada los
"Misterios de Egipto", donde pudimos explorar a fondo los secretos de
una civilización fascinante y volar sobre el Nilo. El verbo volar se ajusta en
este caso a la realidad ya que la pantalla, en forma de cúpula, tenía unas
dimensiones de 900 m2 de superficie y 30 m. de diámetro. Era impresionante.
Con un gran cansancio en el cuerpo nos subimos al autobús. Tras una parada
de cortesía y unas horitas de viaje pisamos la ciudad cerca de la cual vivió
nuestro querido "homo antecesor".
La aventura había concluido.
2º Bachillerato Ciencias