La anorexia: juego con la muerte

 

    Todos, alguna vez, hemos escuchado esta palabra, y desde hace unos años, aún más, y a veces tenemos "miedo" de pronunciarla. Al escucharla la asimilamos con delgadez, chicas, jóvenes extremadamente delgadas, y es que el 95% de estos enfermos, son chicas entre los 14 y 2O años.

    Pero, ¿ qué es la anorexia?: la anorexia es una enfermedad como tantas otras y, como tal, hay que tratarla. Comienza como un juego y en varias ocasiones termina mal; digamos que es un juego peligroso.

    Es una enfermedad psíquica, que consiste en un rechazo persistente a la ingestión de alimento, de ingerir lo menos posible, o solo aquello que menos calorías aporte; en general vivir pendiente del no comer.

    Al principio se comienza poco a poco, se trata, como si dijéramos, de "un esquema alimenticio", esto puedo comerlo, esto no, y esto la mitad; en cada comida se vigilan a sí mismas, pero llega un momento en que todo lo que comen les resulta excesivo, llegando a vomitar cada alimento ingerido, convirtiéndose en un rito diario y continuo.

    Pero ¿qué causa todo esto?, ¿por qué lo hacen?, ¿qué intentan conseguir? : una explicación de este fenómeno, la podemos encontrar en la valoración social que premia las formas delgadas. Gran cantidad de adolescentes, viven pendientes de su figura, del diámetro de sus muslos, o de la "inadecuada" distribución de sus "michelines". No hay más que ver la televisión, que a través de la publicidad influye sobre ellas sin darse cuenta; por ejemplo: cuando ven un desfile de moda; más que en la ropa se fijan en el físico de cada modelo, es decir, no en lo que se va a llevar el próximo verano, sino en cómo hay que estar para llevarlo, o cuando escuchamos un anuncio que dice como perder 15 kg. en dos semanas etc., convirtiéndose en una idea obsesiva.

La apariencia física es de una enferma demacrada, con el rostro marchito y envejecido y a pesar de querer aparentar energía y normalidad

    Esta sería la llamada anorexia nerviosa, pero dentro de ésta se encuentra la anorexia restrictiva, que entre otros tipos de anorexia, éstas son las más comunes.

    La anorexia restrictiva, consiste en lo mismo que la nerviosa, pero con la diferencia de que ésta es menos depresiva y las que la padecen, se convierten en "expertas" en temas alimenticios, es decir, se informan de todo lo relacionado con las calorías, dietas, ejercicios etc., y sobre todo en las formas y ventajas del uso de diuréticos y laxantes.

El primer paso es tratar de solucionar las alteraciones corporales y conseguir reducir el desequilibrio biológico.

    Pero todas tienen el mismo fin y las mismas consecuencias; y todo esto se hace visible. Los pensamientos y comportamientos, que hasta entonces se tenían, cambian; de repente, sin una causa aparente, cambia su humor, la resistencia frente a un ejercicio diario y común, disminuye; las noches se hacen insoportables, debido al insomnio, sufren estreñimiento y además puede llegar a retirarse la menstruación. La apariencia física es de una enferma demacrada, con el rostro marchito y envejecido y a pesar de querer aparentar energía y normalidad, incluso con hiperactividad; como se ha señalado anteriormente tiene un aspecto triste.

    La piel aparece seca y fría, a veces de un color azul negruzco en nariz y orejas cubriéndose de un vello suave. Ante todo esto la paciente quiere reaccionar, acusando a sus familiares de haberla dejado empeorar progresivamente sin haber hecho uso de la autoridad o incluso la fuerza. Es una auténtica rebelión contra la muerte.

    ¿Cómo tratar esta enfermedad? en primer lugar, nos tendríamos que dar cuenta de la enfermedad a tiempo, saber asimilarla como tal y por último dejarse tratar.

    La evolución espontánea de la anorexia tiende a la gravedad. Hay muchos enfoques terapéuticos pero el primer paso es tratar de solucionar las alteraciones corporales y conseguir reducir el desequilibrio biológico, pues sin ello sería imposible abordar un tratamiento psicológico. Aunque no existe acuerdo sobre el tema, parece que en los casos más leves es más recomendable el tratamiento ambulatorio, es decir, desde casa, acudiendo periódicamente una revisión médica, por lo que sería menos frustrante para la paciente y se recuperaría mejor; pero a partir de determinados límites suelen ser inevitable la hospitalización.

    A veces se cura, a veces no; a veces quedan secuelas crónicas, que impiden a la persona afectada comer de forma libre y normalizada. Las consideradas como leves, en principio no supone ningún grave quebranto biológico y psíquico ; mientras otros mantienen la gravedad a lo largo de toda la vida con alteraciones biológicas y psicológicas.

    Es una enfermedad grave ante la que es preciso actuar manteniendo la tranquilidad. La lógica reacción de alarma no suele ser buena, ya que a veces supone para la paciente, una tensión que agrava e impide la acción terapéutica, por lo que es bueno alejar a la paciente de aquello que incida negativamente en su ánimo.

    En fin, no hay que obsesionarse con la figura, porque una persona tenga mejor tipo, no se la ha de querer más, cada persona es distinta , ni mejor ni peor, simplemente diferente a los demás. La "belleza" exterior no cuenta, la que cuenta es la interior, la exterior con el tiempo se marchita como una flor pero la interior, con el tiempo se enriquece mucho más y mejor.

María Salgado González