ENFERMEDADES

EN CENTROS DOCENTES (2)

En el artículo que publicamos en el número anterior hablamos de las enfermedades más comunes que se suelen dar en los centros docentes. Allí hablamos de la gripe, las paperas, la meningitis y la tuberculosis. Ahora os vamos a hablar de algunas enfermedades de transmisión sexual, de los parásitos intestinales y de las toxiinfecciones alimentarias, que, o bien contraemos o bien padecemos en los centros docentes.

Las enfermedades más habituales de transmisión sexual son la blenorragia (más conocida como gonorrea) y la sífilis.

Los síntomas de la blenorragia en los varones consiste en una secreción espesa y amarillenta del pene; en la hembras los síntomas son tan moderados que la persona infectada puede llegar a no notar nada.

Os preguntaréis por qué esta enfermedad es importante en un centro, pues bien, los estudiantes pueden contraer la blenorragia, ya que es en la etapa del instituto cuando adquieren la madurez sexual. Debemos tener en cuenta que ha aumentado la libertad sexual y, consecuentemente, la actividad sexual entre los adolescentes. Esta afecta más a los jóvenes y en edades tempranas, preferentemente a las chicas.

El periodo de incubación oscila entre los tres y los diez días y el periodo de transmisión dura hasta la desaparición del agente que causa la enfermedad en los enfermos o portadores. En ocasiones este período se prolonga meses e incluso años.

Esta enfermedad puede llegar a producir auténticas epidemias entre los alumnos.

Otra enfermedad de transmisión sexual, la más conocida por la gente, es la que recibe el nombre de sífilis, sus síntomas más habituales son: primero, una pápula (ampolla) localizada en los órganos genitales que al erosionarse puede producir una úlcera indurada, a lo que suele seguir una erupción generalizada de la piel y mucosas y una inflamación indolora de un ganglio regional, puede aparecer fiebre moderada y dolor de cabeza. El período de transmisión puede durar años.

Estas enfermedades, la gonorrea y la sífilis, estaban teniendo una menor incidencia entre la población, pero ha aumentado debido al mal uso de los antibióticos y antisépticos (desinfectantes).

Otra enfermedad a la que vamos a hacer referencia es la producida por parásitos intestinales. En primer lugar, los llamados oxiuros. Los síntomas más habituales son picor y escozor anal, trastornos del sueño, irratibilidad y falta de atención.

En las mujeres puede producirse ese picor en la región genital. El período de incubación es de tres a seis semanas y su período de transmisión es de dos a ocho semanas. Para evitar esta enfermedad hay que tomar diferentes medidas, pero la más importante es la higiene.

Otra enfermedad similar la produce el parásito intestinal ascaris. Es parecida a la anterior, también requiere las mismas medidas de los oxiurios, es decir, la higiene. Para no contraerla se aconseja lavar con cuidadosa limpieza las ensaladas u otras comidas que se sirvan en los comedores escolares, no apoyarse en los sanitarios escolares, cepillarse las uñas y lavarse bien las manos antes de comer.

Estas dos últimas enfermedades se diagnostican por la identificación de los huevos del parásito en las heces.

Las últimas enfermedades de las que vamos a hablar son las toxiinfecciones alimentarias, sus síntomas más habituales son: en sus inicios se produce un comienzo y una evolución de curso agudo, caracterizado por náuseas, vómitos, diarreas y malestar general, aparecidos al poco tiempo del consumo de los alimentos que producen dicha enfermedad.

Esta enfermedad es importante en los centros docentes donde hay comedores escolares y que con frecuencia sirven comidas preparadas (mahonesas, salsas, cremas, etc.).

El periodo de incubación varía de acuerdo con el germen que produce la enfermedad. Los gérmenes pueden ser: estafilococo, welchii y la salmonela.

La enfermedad puede transmitirse en cuanto exista un alimento contaminado por el germen productor de la toxina.

Con este artículo no queremos alarmar. Pensamos que se deben conocer las enfermedades, sus síntomas y qué medidas tomar en caso de que hagan falta. Si alguna u otra enfermedad que hemos citado a lo largo de los dos artículos afecta a alguna persona del Centro, debe hacerlo saber a la Dirección del mismo.

Míriam Sánchez / Verónica González / Jennifer Sánchez