Leyenda recogida entre otros por Publio Hurtado, alude a la interpretación tradicional de la Reconquista de Cáceres por los soldados cristianos de Alfonso IX. La interpretación popular narra los amores de la princesa mora con un caballero cristiano a quien entrega las llaves de una de las puertas de la ciudad. Gracias a esta traición, Cáceres fue reconquistada y el padre de la princesa mora, enfadado por la traición de su hija, la maldijo y la arrojó a los pasadizos subterráneos del alcázar, hoy palacio de las Veletas. La princesa y sus doncellas desaparecieron y desde esa fecha salen de sus moradas la noche mágica, la noche de la Mansaborá: esa noche se pasean por la ciudad medieval convertidas en gallina y polluelas recamadas de oro; y se dice que más de una vez se les ha oído lanzar sus píos y cacareos. La princesa y sus doncellas sólo podrán salir de su encantamiento cuando Cáceres vuelva de nuevo al poder musulmán.