Por Mari Loli Valsera
Barrantes* (Alumna de 1º Bach.)
VÉRTICE: En 1979 la Asamblea general de la
ONU aprobó la convención sobre la Eliminación de todas las formas de
discriminación contra la Mujer, ¿en qué aspectos crees que la mujer sigue
estando discriminada hoy?
Cristina del Valle: Pues en muchísimos. En
nuestro país, laboralmente, sabemos por muchísimos informes, que en el mismo
puesto cobra mucho más un hombre que una mujer y además tiene que trabajar el
doble que su compañero para demostrar su calidad de trabajo. Los altos cargos
los ocupan siempre hombres; en las compañías discográficas, por ejemplo, es muy
difícil encontrar una directora de marketing o artística. Las mujeres ofrecen
la labor de secretariado, contabilidad... Luego, a nivel legal, estamos viendo
en los casos de malos tratos, que los testimonios de la mujer cuentan menos que
los del hombre y en los que se están dando sentencias muy blandas para casos
gravísimos y que habitualmente el caso finaliza con la muerte de ella.
V: ¿Han servido de mucho las Conferencias
de Viena y Pekín sobre la mujer?
C.V.: Es importante que se mantenga vivo
todo lo que suponga el que las mujeres se estén asociando, reivindicando,...
También es importante que las mujeres de diversos países se junten y
establezcan códigos conjuntos y que se sepa como está la situación de las
mujeres en otros países. No se adelanta demasiado; tenemos situaciones como la
de Afganistán en las que las mujeres están privadas de todos los derechos y en
muchos otros países en los que la mujer está tratada como ciudadana de 4ª. Hay
un problema ideológico, muy arraigado en todas las culturas en las que el
hombre es el éxodo constante de las leyes.
V: La discriminación de la mujer, ¿es más
institucional o social?
C.V.: Es social; está arraigada en la
cultura. A la mujer se le ha ido relegando de las labores públicas, sociales,
políticas... y que durante mucho tiempo la mujer era puramente la manera de
perpetuar la especie; era quien tenía que encargarse de la crianza y la cuida
de los hijos y de conservar la infraestructura familiar. No se le permitió las
relaciones sociales por tanto, lógicamente, la mujeres tenían mucho más
problema de analfabetismo, ignorancia y de desconocimiento de realidades. A
medida que la mujer ha tenido acceso a la información, a la cultura, ha podido
salir fuera a trabajar después de años y años de lucha, de incomprensión, de
soledad... la mujer se va emancipando, la mujer se va liberando, la mujer va
teniendo más acceso al poder y sobre todo la mujer va consintiendo cada vez
menos la posición en la que se la coloca en la familia, en la relación con los
hijos, con su pareja. Esta es una de las causas más claras en el caso de muerte
por violencia doméstica. Aceptar que la mujer toma la decisión y tira para
adelante... no se le permite.
V: ¿Crees necesaria la educación en
Derechos Humanos, centrados también en la mujer, en la Comunidad Escolar?
C.V.: La raíz del problema sexista está en
la cultura. A través de la educación y la información, es la única esperanza
que nos queda para evolucionar como una sociedad no sexista e igualitaria. Es
fundamental, no sólo que se enseñe y se eduque a la gente, y la gente conozca
lo que son los derechos humanos que es ahora mismo la base social que hay para
luchar a favor de la justicia de las personas sino que sobre todo es
fundamental el aprendizaje en los colegios, en la familia, porque hay algo muy
importante de las mujeres y de los hombres que es educar a nuestros hijos en la
igualdad, no observar distinción de porque tú eres chico no estés en casa y las
chicas de la casa hemos de estar. Ahí empieza la base de la discriminación y de
poner roles a las personas, como si naciéramos predestinados a lo que sea o que
cada uno de nosotros tuviésemos una función concreta dentro del hogar. Yo creo
que es fundamental educar en la igualdad. Creo que es un problema tan cultural
que no hay otro lugar sino en la cultura y en los espacios que se comparten con
la gente de donde hay que romper todo este tipo de estereotipos sexistas y
donde hay que hablar de que por encima de todo somos seres humanos y de la
misma manera que tenemos derechos iguales hombres y mujeres también los tenemos
la gente con distinta piel, cultura ideología y religión.
V: En una de las canciones de tu último
disco, más concretamente en “Encadenada”, hablas de la situación de la mujer
maltratada. ¿Qué les dirías a las mujeres que están siendo amenazadas por sus
parejas?
C.V.: Es difícil y una responsabilidad muy
grande. Primero hay que intentar salir de esta situación porque se puede salir,
yo doy fe de ello y hablo desde la experiencia personal y creo que te compensa
tanto... aunque es duro y te juegas mucho pero cuando consigues salir de esto
el hecho de levantarte cada mañana, poder respirar, no sentir miedo y poder ser
tu misma y que nadie te humille ni te maltrate creo que eso compensa cualquier
cosa. Lo más importante es ser consciente y detectar. Es algo muy difícil;
muchas veces el deterioro psicológico que conlleva la situación de una
convivencia con la violencia hace a la persona que lo está viviendo sufrir un
trastoque de personalidad muy grande y a veces no llega a reconocer que están
siendo maltratadas. Cuando lo reconoce tiene que acudir a organizaciones de
mujeres que pueden ayudarlas mucho. De los malos tratos no se sale sin ayuda
psicológica. Si una mujer decide acabar con esto y denunciar a su pareja, no
debe estar en casa cuando llegue la denuncia Al maltratador porque,
normalmente, los malos tratos aumentan y llegan a la muerte. Si decide
marcharse tiene que tener la maleta preparada, los hijos, un lugar seguro donde
puedas estar, es decir, todo porque en ese momento te la juegas. Las leyes no
protegen a la mujer por eso hemos ido a pedir una ley integral.
V: Ahora, me gustaría que nos hablaras
sobre esta propuesta de una Ley integral contra el maltrato doméstico que hace
poco habéis presentado a los candidatos de Gobierno José María Aznar y Joaquín
Almunia.
C.V.: Esta ley la llevan pidiendo hace
mucho tiempo las organizaciones de mujeres que trabajan con estos casos. Lo que
hemos pedido es que esta ley se elabore, porque hasta ahora todos los impuestos
y todo lo que supone el maltrato doméstico no está regulado como tal. Es más,
en la carrera de psicología no se estudia la violencia de género como un tipo
de violencia específica; se desconoce totalmente y tiene unas características
concretas. No hay personal especializado. Queremos una ley que cubra todo el
proceso, desde el principio hasta el final. Desde el personal especializado,
los centros de acogida, la escolarización de los hijos, desde la ley de
alejamiento domiciliario,... Que todo esté junto en una ley que sea igual en
todas las comunidades autónomas porque una mujer que tiene que huir a otra
comunidad por temor a que la maten no puede quedarse porque si no estás
empadronado no puedes. Este desconocimiento es muy grave, porque corres peligro
y tan solo es cuestión de horas.
V: ¿Qué mensaje solidario enviarías a los
alumnos del I.E.S. San José en particular y a la sociedad en general?
C.V.: Hay una cosa que yo creo que se está
perdiendo y son los movimientos sociales. Cuando votamos elegimos a nuestros
representantes políticos y éstos invierte en política partidista y muy poco en
política social. Queremos estar cubiertos por unas necesidades básicas para que
la gente esté protegida de los malos tratos, las toxicomanías, la
marginación... Que no gasten los presupuestos en armamento y en otro tipo de
historias que a los ciudadanos no nos interesa. No existe el bienestar social
que creemos que hay; muy cerca de nuestras casas podemos ver un 1º mundo, un
2º, un 3º, y un 4º mundo. Hay veces que preferimos juzgar pero no
involucrarnos. Pero la vida en cualquier momento te puede colocar en el otro
lado, por eso hay que tener un espíritu abierto, comprensivo. Yo animo mucho a
la gente a ejercer el trabajo de voluntariado. No supone demasiado tiempo (3 ó
4 horas semanales) y te enseña mucho de ti mismo. Quiero animar a la gente
joven a trabajar en ONG’s y a trabajar en lo directo y tangible.
·
Mari
Loli Valsera Barrantes pertenece al “Grupo Apoya a Amnistía Internacional
I.E.S. ”San José”.
“A toda la gente del Instituto San José y a
todas las personas que podáis leer ésta revista quiero mandaros un besazo muy
fuerte, desearos lo mejor en este 2000, que vuestros sueños se cumplan y sobre
todo que entre todos creemos un mundo más justo y solidario porque juntos
podemos.” CRISTINA DEL VALLE.