Internet: Futuro (y presente) de la informática

 

Por Lourdes Moreno y Mónico Cañada (Profesor)

 

Cada día les resultan más usuales a nuestros oídos palabras como Internet, e-mail, página Web, chat..., en este artículo procuraremos contar, a grandes rasgos, qué significan estas y otras palabrejas relacionadas con este apasionante y cada vez menos desconocido tema.

 

         Antiguamente, cuando alguien quería publicar algo relacionado con cualquier tema, lo que tenía que hacer es encontrar alguna editorial que se dignase a publicarle su obra, con la cantidad de quebraderos de cabeza que eso podría suponerle y con el inconveniente de que (caso de conseguirlo) su trabajo estaría restringido a un mínimo número de personas (las que tuvieran la oportunidad de encontrar el libro en una librería o en una biblioteca). Ahora, si queremos encontrar cualquier cosa relacionada con cualquier tema nos basta con colocarnos delante del ordenador, armarnos de una determinada dosis de paciencia (no siempre la conexiones van lo rápido que uno desearía) y con más o menos tiempo delante del ordenador (rapidez de la conexión, habilidad en el manejo de los buscadores y mil variables más) y sin movernos de nuestra casa, uno consigue lo que se propone. Esta es una las muchas e innegables ventajas del ciberespacio. Otra os la contamos con un ejemplo: Un señor posee en Villanueva una tienda de artículos de pesca, por tanto debe pagar por el local, los empleados, impuestos varios y un largo etcétera de conceptos; y todo ello repercute en el precio de venta de sus artículos... A todo esto hay que añadir que los posibles clientes se limitan a Villanueva y pueblos de los alrededores (siendo generosos y contando con los emigrantes cuando vienen a ver a sus familiares pongamos 100.000). Si este señor se limitara a ofrecer sus productos en la red de redes se ahorraría la inmensa mayoría de los costes antes enunciados, con lo que podría vender sus artículos a mejor precio, y además los potenciales clientes serían toda la población del planeta (toda desgraciadamente no ya que hay millones de personas muriéndose de hambre que lo que menos les importa es si pueden o navegar por Internet).

 

         Como casi todos los avances científicos de la humanidad se deben a causas militares, Internet no iba a ser menos ya que para encontrar el embrión que condujo a lo que hoy día conocemos como Internet, tenemos que retroceder 40 años. En los años 60, a causa de la guerra fría USA-URSS, el Gobierno de los EE.UU. creó diversos organismos que trabajaban para recuperar la hegemonía mundial perdida en la carrera espacial y contrarrestar el peligro que podría representar un hipotético ataque nuclear de los rusos. Uno de estos organismos, creado inicialmente como una agencia militar dependiente del Departamento de Defensa (DoD), fue el Advance Research Project Agency, más conocido como ARPA. Una de las principales preocupaciones de los EE.UU. era la posible fragilidad de su sistema de comunicaciones. Los EE.UU. habían intervenido en muchas guerras, aunque siempre fuera de sus fronteras. Sin embargo temían lo que pudiera ocurrir si tuviera lugar un ataque sobre su territorio, y éste destruyese centros de comunicación vitales para la defensa. Por ello el DoD encargó a la Rand Corporation, una organización dedicada a realizar estudios en materia de comunicaciones, el análisis del problema y sus posibles soluciones. Con la llegada de los años 90 apareció en escena la llamada “telaraña mundial” (World Wide Web, o, abreviadamente, WWW), fenómeno que ha revolucionado no sólo las comunicaciones digitales, sino las formas de comercio y las relaciones profesionales. El nacimiento tuvo lugar en marzo de 1989 en Suiza, en la sede del CERN (Conseil Europeen pour la Recherche Nucleaire). La idea inicial se había planteado con el fin de establecer un sistema eficaz y rápido de comunicación entre los componentes de los distintos grupos de trabajo, y vino de la mano de un físico inglés que trabajaba becado en el CERN, de nombre Tim Berners-Lee. En ella se proponía la utilización de una herramienta denominada hipertexto (ideada en los años 50 por Ted Nelson), que introducía dos nuevos conceptos: el link (enlace), hacia otras partes de un documento, e incluso a otros documentos, y el concepto multimedia, es decir la capacidad de un documento para albergar, además de texto, gráficos, voz e incluso vídeo. La situación actual es conocida por todos: las aplicaciones Web van encontrando un sitio cada vez mayor, sobre todo en el ámbito de la empresa privada, de tal modo que en los últimos años los servidores comerciales (con extensión com en la WWW) representan ya el bastante más 50% del total de servidores en la red. Estamos asistiendo a una verdadera explosión de Internet como mercado internacional, en donde todo el mundo tiene algo que vender y es difícil necesitar algún producto que no se pueda adquirir desde la pantalla del ordenador.

 

         Todo lo anteriormente expuesto y mucho más se puede conseguir con los servicios que nos presta Internet, que son: World Wide Web (WWW) o telaraña mundial: es el que ha experimentado un mayor crecimiento y ha sido el gran impulsor de la popularización de Internet. Básicamente consiste en la integración de texto, información multimedia (sonido, imágenes y vídeo) e interactividad mediante un sistema de hipertexto. Correo electrónico (E-mail): se utiliza para intercambiar información (cartas, documentos, etc.) con otros usuarios de una manera mucho más rápida que mediante el correo tradicional (“correo caracol”). Transferencia de archivos (FTP o File Transfer Protocol): se utiliza para pasar información (programas o datos) de un ordenador a otro. Grupos de noticias (Newsgroups) y listas de distribución: son foros de debate en los que los usuarios intercambian opiniones, experiencias y cualquier otro tipo de información sobre una enorme variedad de temas. Uso de ordenadores remotos (Telnet): permite entrar en un ordenador situado en cualquier lugar del mundo y utilizar sus recursos. Otros servicios: Telefonía, Videoconferencia, Charlas (Chat e IRC), Gopher, Archie, etc..