Parece...

 

Por Norberto Rico (Profesor de música)

 

“Parece” que la reciente transferencia de competencias educativas a la Junta de Extremadura podría constituir la gran oportunidad para la Educación.

 

         Efectivamente, desde las últimas décadas “parece” que el país experimenta una renovada curiosidad por la cultura musical en general:

         En la Universidad española, la especialidad de Música “parece” acomodarse dentro de la Diplomatura en Magisterio.

         A ésto se añaden desde 1984 los estudios de Musicología, en Universidades como Oviedo, Salamanca, Granada, Complutense de Madrid, La Rioja...

         Con esta nueva Licenciatura universitaria España “parece” amoldarse más a Europa donde, dicen, la Musicología es una “vieja ciencia”, impartida en todas las universidades desde el Quadrivium medieval, aunque ya Salamanca y Alcalá de Henares tuvieron un papel primordial en el desarrollo de estos estudios.

         En los Conservatorios Superiores también “parece” que ciertos ecos modernos (por decirlo así) han accedido al menos a la presunción de inocencia. La red de Conservatorios de Grado Medio, y sobre todo de Escuelas de Música, “parece” haber medrado en armónica consonancia.

         Cuando no existe esta posibilidad, muchos padres, conscientes “según parece” de las ventajas que la Música proporciona en la educación envían a sus hijos a clases de Música de pago, tanto a título particular como en academias de carácter privado, algunas incluso con estudios legalmente reconocidos por el Ministerio.

         Sorprende gratamente el interés y la afición que el asunto “parece” suscitar por doquier entre personas habitualmente enraizadas en otras parcelas culturales. Algun@s alumn@s me cuentan cómo en casa “mimadre me pone música clásica”.

         En la mayoría de las Comunidades Autónomas “parece” que existen cada vez más y mejores sinfónicas, festivales y ciclos de conciertos más o menos asentados. Algunas garantizan además su cantera con la creación de Orquestas y Coros Jóvenes. Hace poco me comentaban cómo “parece” que la afición por el folklore y el canto coralrenace, y cada vez se asocian más agrupaciones a la Federaciones Extremeñas.

         Especialmente “parece” que los jóvenes participamos cada vez más en actividades relacionadas con la Música, y representamos uno de los sectores más consumidores al respecto, pero también el más manipulado y no sólo por intereses comerciales. Ésto último no me lo “parece”, sino que estoy firmemente convencido de ello.

         Queda claro pues, que cualquier relación que podamos entablar con esa denominada cultura musical “parece” en principio política, humana y socialmentetan apropiada como saludable.

         A partir de ahí, “parece” que la LOGSE ha intentado hacerse eco de esa sensibilidad social otorgando un mayor papel al noble arte de “la sol fa” enlos institutos, y no sólo en la ESO. Y al margen de los defectos, que los hay, lo cierto es que a tenor de lo expuesto, esta decisión “parece” socialmente bastante coherente.

         Reservaremos la colección de ventajas que la Música aporta a la educación para próximas intervenciones, si es que las hay. No obstante, y al hilo de la actualidad, “parece” que el marco autonómico podría resultar más adecuado para intentar promocionar ese interés musical, si es que realmente existe y no es mero espejismo, sobre todo al margen de “sondeos” como el último intento de reformar la reforma. “Parece”, por ejemplo, que por fin tendremos una Sinfónica (estable y profesional, se entiende) de Extremadura según ha publicado la prensa, y ojalá se logre en las mejores condiciones posibles sin que las buenas intenciones se queden en fuegos de artificio de otro jaez. Sólo que algunos sueñan con ampliar el repertorio con nuevas canciones como Formación coral profesional y estable que represente a la Comunidad, Orquesta joven, Inclusión de la Licenciatura en Historia y Ciencias de la Música en la UEX (¿Por qué no?), Mejora de subvenciones (si creen que es esa es la pauta) para las entidades implicadas en el fomento de la cultura musical, empezando por las más juveniles,y (en fin), por seguir soñando... ¡la Luna!

         ¿O es que tal interés social sólo “parece”? ¿Y a usted qué le “parece”?