Poesía

 

Poemas Francisco González Sánchez
(Alumn. Ciclo Superior Admón y Finanzas)

 

Desde muy lejos

Lloraronlos días y las noches

cuando ella marchó. 

Lloraron mis ojos, mi alma, mi corazón, 

lloraron porque me quedé solo. 

Pasan las horas lentas y amargas, 

como eternas de sufrimiento, 

marchitando mi alma, 

ahogando todo lo que me quedaba. 

Marchó y yo quedé. 

Marchó, con su vida por hacer. 

Quedé con los ojos cerrados, 

quedé porque más horas no conté. 

Lo veo todo desde mi destino, 

el que al final es de todos. 

Lo veo claro y bien medido, 

porque aquí el tiempo no está conmigo. 

Y no tengo nada que temer, 

sólo que su vida se escapó, 

porque la vida es así, 

porque muerto estoy yo. 

Pero no esperaba las lágrimas de un muerto, 

pensaba que eso no existía. 

Pensé demasiado, fui caballero. 

¡Qué gracia, para ahora no estar! 

Marchó, y yo quedé.

Marchó, con su vida por hacer. 

Quedé con lo ojos cerrados, 

quedé porque más horas no conté. 

 

10-07-98

Por las aguas tranquilas 

marcha esa hermosa sirena 

que tanto anhelo y admiro 

desde que la conozco, 

tiempo en que siempre la llevo conmigo. 

Su piel tersa y suave 

que responde a mis caricias, 

a mis toques con malicia 

que ella repite 

como si también desease el contacto mío. 

No la pregunto ni la respondo, 

tan sólo hago risas cuando la miro 

sus bonitas aletas 

mientras ella mirando a otro lado 

evita cruzar miradas de delito. 

Está ya claro y sin dudas 

que ella responde al juego que inicio 

con cada frase que digo 

con cada mirada que tiro 

aproximándose a un calor que puede ser delirio.